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La bomba de agua de refrigeración funciona de forma fiable desde hace años. Hasta que un viernes por la tarde falla el cierre mecánico, entra agua en el motor y media instalación se para. Después alguien dice: «Estaba claro que el cierre acabaría perdiendo». Claro estaba, pero nadie se había parado antes a pensar de forma sistemática qué pasaría entonces.
Precisamente para eso existe el AMFE. El método obliga a un equipo a preguntarse de antemano: ¿qué puede fallar en esta instalación? ¿Cuáles son las consecuencias? ¿Y qué probabilidad hay de que detectemos el fallo a tiempo?
En este artículo verá cómo funciona un AMFE en mantenimiento, cómo evaluar los riesgos con el NPR o con la prioridad de acción y cómo es un ejemplo concreto de AMFE. Además, descubrirá qué errores convierten un AMFE en un mero ejercicio de papeleo.
¿Qué es un AMFE?
AMFE significa análisis modal de fallos y efectos; en inglés, «Failure Mode and Effects Analysis» (FMEA). Se trata de un método estructurado y preventivo. Un equipo descompone un producto, un proceso o una instalación en funciones y componentes y analiza para cada elemento:
- qué modos de fallo pueden aparecer (por ejemplo, «el cierre pierde»),
- qué efectos tienen (por ejemplo, «motor mojado, parada de la instalación»),
- qué causas hay detrás (por ejemplo, «marcha en seco, desgaste, material de junta inadecuado»),
- qué medidas limitan ya hoy el riesgo y cuáles hacen falta además.
A nivel internacional, la norma IEC 60812 describe cómo realizar el AMFE. En la industria del automóvil está extendido el manual AMFE de AIAG/VDA , cuyo procedimiento se usa a menudo como modelo también fuera del sector.
¿Qué tipos de AMFE existen?
- AMFE de diseño: analiza un producto en desarrollo, por ejemplo una válvula nueva.
- AMFE de proceso: analiza un proceso de fabricación o de montaje.
- AMFE de sistema o de instalación: analiza una máquina o instalación existente en servicio. Es la forma más importante para mantenimiento.
En mantenimiento, el AMFE responde sobre todo a una pregunta: ¿qué fallos son tan críticos que debemos actuar de forma preventiva, mediante inspección, mantenimiento, supervisión del estado o stock de repuestos?
AMFE en mantenimiento: el proceso en 7 pasos
El manual de AIAG/VDA estructura el AMFE en siete pasos. Esta estructura se traslada bien a las instalaciones:
- Planificación y preparación: fijar el alcance (¿qué instalación, qué límites?), formar el equipo, planificar las fechas. En el equipo deben estar mantenimiento, personal de operación, producción y, si hace falta, electricidad, seguridad y compras.
- Análisis de la estructura: descomponer la instalación en conjuntos y componentes, como bomba, motor, acoplamiento, cierre mecánico y rodamientos.
- Análisis de funciones: describir la función de cada elemento: «La bomba impulsa agua de refrigeración con el caudal nominal».
- Análisis de fallos: recopilar modos de fallo, efectos y causas y relacionarlos entre sí.
- Análisis de riesgos: registrar las medidas de prevención y detección existentes y evaluar el riesgo.
- Optimización: fijar medidas adicionales, con responsable y fecha, y volver a evaluar tras su implantación.
- Documentación de resultados: recoger los resultados, comunicarlos y trasladarlos al plan de mantenimiento, a la estrategia de repuestos y a las instrucciones de trabajo.
Evaluar el riesgo: gravedad, ocurrencia, detección
Para cada combinación de modo de fallo, efecto y causa, el equipo asigna tres valoraciones, normalmente en una escala del 1 al 10:
| Criterio | Pregunta | 1 significa | 10 significa |
|---|---|---|---|
| Gravedad (G, Severity) | ¿Qué gravedad tiene el efecto? | apenas perceptible | peligro para las personas o el medio ambiente |
| Ocurrencia (O, Occurrence) | ¿Qué probabilidad hay de que se dé la causa? | prácticamente nunca | muy a menudo |
| Detección (D, Detection) | ¿Con qué seguridad se detecta el fallo antes del efecto? | se detecta con seguridad | prácticamente indetectable |
Importante: en la detección, un valor bajo es bueno. Un 10 significa que el fallo pasa desapercibido hasta que se produce el efecto.
El número de prioridad de riesgo (NPR)
Clásicamente, los tres valores se multiplican: NPR = G × O × D. El NPR está, por tanto, entre 1 y 1.000. Cuanto más alto, más urgentes son las medidas.
El NPR es sencillo, pero tiene un punto débil conocido: cifras iguales pueden significar riesgos muy distintos. Una causa con G = 10, O = 2, D = 5 da un NPR de 100, igual que G = 2, O = 10, D = 5. En el primer caso amenaza un efecto grave; en el segundo, una incidencia frecuente pero inofensiva. Quien ordena solo por el NPR puede pasar por alto un riesgo serio.
La prioridad de acción (AP)
Por eso, el manual AMFE de AIAG/VDA sustituye el NPR por la prioridad de acción (Action Priority, AP). En lugar de multiplicar, una tabla asigna cada combinación de G, O y D a uno de tres niveles: alto, medio o bajo. La gravedad tiene el mayor peso, después la ocurrencia y luego la detección.
También la IEC 60812 describe, además del NPR, otras formas de priorizar riesgos, como una matriz de criticidad de gravedad y ocurrencia. Qué método use debe fijarlo de antemano y aplicarlo de forma uniforme en toda la empresa. Con independencia del método: los efectos de fallo de gravedad muy alta, por ejemplo para la seguridad o el medio ambiente, merecen siempre un análisis propio.
Ejemplo de AMFE: bomba de agua de refrigeración
El siguiente ejemplo ficticio muestra un extracto de un AMFE de instalación para una bomba centrífuga del circuito de refrigeración. Las valoraciones son ilustrativas y en la práctica dependen de su instalación y de sus catálogos de valoración.
| Componente | Modo de fallo | Efecto | Causa | G | O | D | NPR |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Cierre mecánico | pierde | agua en el motor, parada de la refrigeración | marcha en seco en el arranque | 8 | 5 | 7 | 280 |
| Rodamiento de la bomba | daño en el rodamiento | ruido, después bloqueo | lubricación insuficiente | 7 | 4 | 4 | 112 |
| Motor | sobrecalentamiento | dispara el guardamotor, parada | tapa del ventilador sucia | 6 | 3 | 3 | 54 |
| Acoplamiento | desgaste de la corona dentada | golpes, daños consecuentes en los rodamientos | error de alineación | 6 | 4 | 6 | 144 |
El cierre mecánico destaca: efecto grave, frecuencia media y casi ninguna posibilidad de detectar el fallo a tiempo. Posibles medidas:
- Prevención: instalar una protección contra marcha en seco y fijar el procedimiento de arranque en la instrucción de trabajo.
- Detección: supervisión de fugas en el cierre e inclusión de una inspección visual en la ronda.
- Limitar los efectos: tener en stock un cierre mecánico de repuesto y un juego de rodamientos, para que la reparación no tenga que esperar al suministro.
Tras la implantación, el equipo vuelve a evaluar. Si, por ejemplo, la detección baja de 7 a 3, el NPR baja de 280 a 120. Quien trabaja con prioridades de acción reclasifica la nueva combinación según la tabla AP.
Qué aporta el AMFE al mantenimiento y a los repuestos
Un buen AMFE no termina en el formulario. Sus resultados se trasladan directamente al trabajo diario:
- Plan de mantenimiento: inspecciones y mantenimientos dirigidos allí donde los riesgos son altos, en lugar de hacerlo todo por igual.
- Monitorización de estado: medición de vibraciones o de temperatura para componentes difíciles de detectar.
- Estrategia de repuestos: las piezas de gravedad alta y reaprovisionamiento largo entran en la lista de repuestos críticos.
- Formación: el personal de operación conoce las señales de alerta temprana de los modos de fallo más importantes.
Cómo empezar el primer AMFE sin gran esfuerzo
Muchas empresas se echan atrás ante el AMFE porque suena a semanas de trabajo. Para empezar basta con un marco manejable:
- Elegir una instalación: lo mejor, la que ha tenido más fallos o los más caros últimamente.
- Traer el historial de averías: los fallos registrados muestran qué modos de fallo ya se han producido realmente.
- Limitar el tiempo: varias sesiones cortas de dos a tres horas rinden más que un día entero.
- Usar una herramienta sencilla: para empezar basta una hoja de cálculo con las columnas del ejemplo anterior. Un software específico compensa cuando el AMFE se convierte en rutina en la empresa.
Tras la primera ronda tendrá una lista priorizada de medidas. Implante primero las tres más importantes y, al cabo de unos meses, vuelva a evaluar si los fallos han cambiado.
Errores típicos en el AMFE
- Trabajo en solitario en lugar de en equipo: un AMFE que rellena una sola persona en su mesa pasa por alto el conocimiento de operación y de los turnos.
- Alcance demasiado grande: quien analiza toda la fábrica de una vez no termina nunca. Empiece por la instalación más crítica.
- Valoraciones sin catálogo: sin criterios fijados por escrito, cada equipo pone cifras distintas. Defina catálogos de valoración para G, O y D.
- Medidas sin responsable: una medida sin nombre ni fecha no se implanta.
- Hecho una vez y nunca actualizado: el AMFE es un documento vivo. Tras modificaciones, nuevos fallos o cambios en la operación, debe volver a la mesa.
Cuando las piezas críticas son difíciles de conseguir
A menudo el AMFE muestra que el mayor riesgo no es el fallo en sí, sino el tiempo hasta tener el repuesto. Sobre todo en instalaciones antiguas, algunas piezas están descatalogadas o son difíciles de conseguir. En ese caso conviene buscar alternativas pronto, no cuando la instalación ya está parada.
KTB Europe es una empresa familiar de Hamburgo que desde 1976 suministra repuestos de todas las marcas en todo el mundo. Puede hacernos su consulta con la referencia, una foto de la placa de características o una descripción. Para piezas descatalogadas buscamos alternativas adecuadas. Más información en nuestras páginas sobre gestión de repuestos y sobre componentes descatalogados. Relacionado con el tema: cómo medir los fallos con el MTBF y el MTTR y cómo trasladar los resultados del AMFE a un plan de mantenimiento .
Envíenos su solicitud sobre una pieza concreta a través de la página de contacto.
Conclusión
El AMFE es uno de los métodos más eficaces para evitar los fallos antes de que ocurran. Reúne en una mesa el conocimiento de mantenimiento, operación y producción y hace comparables los riesgos. Tanto si trabaja con el NPR clásico como con prioridades de acción, lo decisivo es que la evaluación se convierta en medidas concretas: en el plan de mantenimiento, en la supervisión del estado y en el stock de repuestos. Empiece por una instalación que ya hoy le preocupe.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa AMFE?
AMFE significa análisis modal de fallos y efectos; en inglés, Failure Mode and Effects Analysis (FMEA). Un equipo analiza de forma sistemática qué fallos pueden darse en un producto, un proceso o una instalación, qué efectos tienen y cómo reducir el riesgo. El método es preventivo, es decir, actúa antes de que se produzca un daño.
¿Cómo se calcula el NPR?
El número de prioridad de riesgo resulta de multiplicar la gravedad, la probabilidad de ocurrencia y la probabilidad de detección, que normalmente se valoran del 1 al 10. El resultado está entre 1 y 1.000. Como cifras iguales pueden describir riesgos distintos, los efectos graves deben analizarse siempre por separado.
¿Cuál es la diferencia entre el NPR y la prioridad de acción?
El NPR multiplica las tres valoraciones para obtener una cifra. La prioridad de acción del manual AMFE de AIAG/VDA asigna cada combinación, mediante una tabla, a los niveles alta, media o baja. La gravedad es la que más pesa, de modo que los efectos graves no se pierden en una cifra baja.
¿Qué norma se aplica al AMFE?
Con carácter intersectorial, la IEC 60812 describe cómo realizar un AMFE. En la industria del automóvil, además, es determinante el manual AMFE común de AIAG y VDA. Muchas empresas ajenas al sector del automóvil también se orientan por su procedimiento de siete pasos.
¿Quién debe participar en un AMFE?
Un AMFE vive del conocimiento de distintas áreas. En mantenimiento suelen participar técnicos de mantenimiento, personal de operación, producción y, si hace falta, electricidad, seguridad laboral y compras. Un moderador vela por que se respete el método y por que las medidas tengan responsables.
Sobre el autor
Mica Duarte
Senior Procurement Specialist en KTB Europe, con más de 15 años de experiencia en abastecimiento MRO global y gestión de la cadena de suministro.
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